sábado, 27 de abril de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
miércoles, 24 de abril de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
jueves, 18 de abril de 2013
Enseñar lengua. Daniel Cassany, Marta Luna, Gloria Sanz.
Control de lectura del capítulo 1-5.
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miércoles, 17 de abril de 2013
Enseñar lengua. Daniel Cassany, Marta Luna y Gloria Sanz.
Creación de una historia.
EL VIAJERO SOÑADOR
En un lugar apartado de la gran civilización como es el hermoso lugar de Chipilto apareció un bebé en una mañana de neblina, como aquellos días en esos lugares en los que se piensa que no ha de amanecer, su apariencia eran muy extraña, ya que en su nariz y pies parecian más grande de lo normal y a pesar de que en varios hogares fue aceptado, después de varios días de convivencia el niño era abandonado en cualquier sitio. Así fue la suerte de este pequeño que nisiquiera el recordaba quien en alguno de sus hogares le puso el nombre de Josue. A pasar el tiempo y a sus escasos 12 años Josue tuvo la fortuna de ser el acompañante de un anciano, pero al poco tiempo este murió de una enfermedad muy extraña y el siguió viviendo en la casa de su compañero. Un día sin imaginar que cambiaria por completo su vida, descubrió dentro de las pertenencias del anciano un gran jarro de monedas de oro; en este momento el no sabía que hacer pero su conciencia le decia que debía de retirarse de ese lugar donde solo había recibido rechazos y humillaciones y buscar un lugar donde se sintiera querido y aceptado a pesar de su pequeña estatura y demás defectos físicos.
Josue viajó a lugares que jamás hubiera imaginado que extistían, pasaron los años y ahora era un señor que vestía de una forma muy elegante pero a pesar de ello jamás logró sentirse dentro de una sociedad a la cual le pertenecía un lugar; hoy se encontraba en una ciudad y a cabo de un par de semanas decidía dejarla en busca de otra, ahora solo llevaba consigo una gran maleta en la cual llevaba lo indispensable y hacia de ella una pequeña casa ambulante. Así pasó comodamente muchos años de su vida gracias al dinero del anciano, pero debido a que cada vez era más viejo decidió quedarse a vivir los últimos días de su vida en un lugar que nisiquiera el supo porque eligió...después de un par de años más Josue debido a su cansancio decidió irse a dormir dentro de su gran maleta y emprendió un gran sueño del cual nunca despertó, sin saber que el sentido de su vida no estaba en la búsqueda de la aceptación de los demás sino de él mismo.
martes, 16 de abril de 2013
Reporte de Leer y escribir en la escuela.
Leer y escribir en la escuela, lo real, lo posible y lo necesario.
Delia Lerner.
Si la
escuela asume plenamente su función social de formar lectores y productores de
texto, las prácticas sociales vinculadas con los usos de la lengua escrita no
pueden ser periféricos sino centrales al programa escolar. En lugar de enseñar
gramática “con la pretensión” “ayuda a escribir” y mostrar bellos textos con la
pretensión de que eso “ayude a formar juicios estéticos en relación con la
lengua y al valorar el buen decir” lo que se propone es una reflexión
gramatical “en acto” y una reflexión explícita pero no teórica sobre la lengua en
actividades de corregir, comparar,
utilizar modelos, etc.
Hay que
leer para formar lectores y escritores pero sobre todo hay que releer,
conversar, pensar, discutir, ensayar, jugar, y analizar… y volver hacerlo
muchas veces, solamente así lograremos un gran cambio debido a que no es
suficiente con leer solamente una vez un libro o redactar una vez un escrito
para comprender lo que leemos o lo que deseamos verdaderamente escribir.
Lo necesario es hacer de la escuela una comunidad de lectores
que acuden a los textos buscando respuestas para los problemas que necesitan
resolver, tratando de encontrar información para comprender mejor algún aspecto
del mundo que es objeto de sus preocupaciones.
Lo real es llevar a la práctica lo necesario es una tarea
difícil para la escuela. Conocer las dificultades y comprender en qué medidas
se derivan (o no) las necesidades legítimas de la institución escolar. La tarea
es difícil porque la escolarización de las prácticas de la lectura y escritura
de los arduos problemas, sus propósitos de la escuela a leer y escribir son
diferentes dentro y fuera de ella, etc.
Lo posible es hacer el esfuerzo de conciliar las necesidades
inherentes a la institución escolar con el propósito educativo de formar
lectores y escritores, lo posible es generar condiciones didácticas que
permitan poner en escena una versión escolar de lectura y escritura más próxima
a la versión social y no escolar.
El
desafío es formar practicantes de la lectura y escritura y ya no sujetos que
puedan “descifrar el sistema de escritura”, aunque desafortunadamente en las
escuelas actuales es lo que muchos docentes logran solamente.
El
objetivo debe ser desde un comienzo formar lectores, por lo tanto, las
propuestas deben de estar centradas en la construcción del significado al leer,
es fundamental tener por lo tanto oportunidades de adentrarse en la cultura de
lo escrito. En lo que se refiere a la preparación de los maestros centrándonos
en el problema de la alfabetización, dos cuestiones parecen esenciales-asegurar
su forma como lectores y productores de texto-todo el curriculum será de contribuir a los estudiantes los
progresos que se van registrando en la producción del conocimiento. Analizar
rigorosamente diferentes situaciones de capacitación y las transformaciones que
ellas producen, estudiar el proceso de reconstrucción del conocimiento
didáctico por parte del maestro, evaluar las intervenciones del capacitador,
detectar problemas que aún nos resultan observables… en suma permitirá
encontrar recursos más efectivos para transformar la enseñanza de la lectura y
la escritura.
Chevallard
en 1997 demostró la decisión acerca de cuáles son los contenidos a enseñar y de
cuales serán considerados prioritarios supone, realidad, una verdadera
reconstrucción del sujeto. Los propósitos educaciones cumplen un papel
fundamental como criterio de selección y jerarquización de los contenidos.
Para
formar lectores y escritorios es necesario dedicar mucho tiempo escolar a la
lectura y la escritura.
Decidir qué
aspectos del objeto se muestran supone también decidir cuales se ocultan;
decidir qué es lo que se enseña significa al mismo tiempo y necesario decidir qué
es lo que no se enseña “se aprende a leer, leyendo”, “se aprende a escribir,
escribiendo” son lemas educacionales que han expresado el propósito de instalar
las prácticas de lectura y escritura como objeto de enseñanza.
Los
proyectos deben dirigirse hacia el logro de alguno (o varios) de los propósitos
sociales de la lectura: Leer para resolver un problema práctico; leer para
informarse sobre un tema de interés.
El tiempo
es- todos los docentes lo sabemos bien es un factor de peso en la institución
escolar: Siempre es escaso en relación con la cantidad de contenidos fijados en
el programa, nunca es suficiente para comunicar a los niños todo lo que
desearíamos enseñarles en cada año escolar. No se trata solo de aumentar el
tiempo o de reducir los contenidos, se trata de producir un cambio cualitativo
en la utilización del tiempo didáctico.
La
evaluación es una necesidad legítima de la institución escolar, es el
instrumento que permite determinar en qué medida la enseñanza ha logrado su
objetivo, así como de qué forma fue posible hacer llegar a los alumnos el
mensaje que el docente se propuso comunicarles, esta considero que es
indispensable ya que nos sirve sin duda para conocer nuestras faltas o errores
por decir así de nuestra práctica docente para que de esta forma reparar y
evitar volver a cometer los mismos errores.
Poner en
primer plano el propósito de formar lectores competentes nos llevará a promover
la lectura de libros completos aunque no podamos controlar con exactitud todo
lo que los alumnos han aprendido al leerlos; privilegiar los objetivos de
enseñanza nos llevará así mismo a dar lugar más relevante a las situaciones de
la lectura silenciosa aunque resulten de más difícil control que las
actividades de lectura en voz alta. Poner en primer plano los propósitos
referidos al aprendizaje de tal modo que éstos no se subordinen a la necesidad
de control y, por otra parte, generar modalidades de trabajo que incluyan
momentos durante los cuales el control sea responsabilidad de los alumnos.
Las
clases “perfectas” no existen, por lo menos dice que ellos no han tenido la
suerte de encontrarlas. Uno siempre detecta, aun en sus propias clases, errores
que hubiera preferido no cometer pero que solo se hacen evidentes cuando uno ha
tomado cierta distancia de la clase y la analiza “en frio” sin estar ya
sumergido en el calor de la acción, considero que si muchos docente analizaran
su propia práctica docente se podría mejorar demasiado la misma, simplemente
con una autoevaluación.
Por
último el libro no pide a los docentes que abandonen sus prácticas habituales,
sino que modifiquen aquellos aspectos que les resultara imperativo modificar, y
más aun aceptar aquellas actividades que consideren convenientes para sus
alumnos y para su escuela. La capacitación podrá resultar mucho más afectiva
cuanto mejor conozcamos los hechos didácticos y desde luego de nuestros saberes
a cerca de la enseñanza y el aprendizaje escolar de la lectura y la escritura.
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